jueves, 15 de abril de 2010

Un recorrido por María Trinidad Sánchez

“Entra si quieres y sal si puedes”. Viajar a esta provincia es adentrarse a un perfecto sueño caribeño, puede conocer Nagua, Cabrera, Cabo Francés y en Río San Juan, la Laguna Gri Gri.

¿Será que es difícil salir de esta provincia por el cariño de sus pobladores,  por su conocido merengue típico, por su rica comida a base de mariscos y crustáceos, o por sus preciosos paisajes? Quizás la respuesta sea simple y todas las virtudes antes mencionadas hacen que esta provincia, que no tiene nada que envidiarle a sus vecinas de Puerto Plata y Samaná, sea un lugar para no irse.


María Trinidad Sánchez es el nombre de una mujer que fue clave en la Independencia Nacional. La provincia que en su honor lleva su nombre está sembrada de cocoteros y bañada por el Atlántico. La atraviesan tres ríos, Bacuí, Boba y Nagua. Gran parte de su territorio está bajo el nivel del mar, por lo que la zona ha sufrido pérdida de territorio por terremotos. Según residentes, el mar se lleva cada día un poco de María Trinidad Sánchez, razón por la cual el sector Turismo no la considera atractiva.

Cuenta con impresionantes costas salpicadas de hermosas playas y verdes paisajes. Viajar a esta provincia es adentrarse a un  perfecto sueño caribeño. Su municipio cabecera es Nagua, ahí se respira el olor del campo y se escucha  la güira, la tambora y el adcordeón por doquier, ya que es la cuna del merengue típico.
El primer lugar a visitar  es El Dudu, luego de cruzar el río Boba, una cueva sumergida que forma dos  pozos de agua  turquesa.

En cuanto pueda escaparse al encanto del Dudu, continúe  ruta hacia Playa Diamante, donde a unos pocos metros de distancia comprenderá que Dios es un mágico creador que construye lugares perfectos para los humanos.

La próxima parada es el Monumento Natural El Sal tadero, como su nombre lo indica es un gran salto de agua, ubicado donde termina el monte del Promontorio de Cabrera. Este hermoso salto formado por un inagotable chorro de aguas blancas es el lugar predilecto para los jóvenes de la zona  trepar por sus piedras y luego saltar en caída libre.

A pocos minutos de  Cabrera se encuentra el Monumento Natural Cabo Francés, este macizo de rocas bañado por el Atlántico es un rincón especial de la isla, con apenas 1.5 kilómetros cuadrados de área ofrece una de las  vistas más subyugantes del país, mientras debajo de este se encuentra la Playa Bretón, con un azul  que roba las miradas. Cabo Francés Viejo, como es conocido, es un farallón considerado una reserva natural del país merece ser descubierto y admirado por todos.

Más adelante Río San Juan nos ofrece la conocida Laguna Gri Gri, llamada así por los árboles de gri gri que se encuentran a todo su alrededor. Para conocer esta laguna se debe pagar un recorrido en bote y así adentrarse a conocer sus manglares y aguas cristalinas que son una unión del agua salada de mar y de ríos subterráneos que aflora bajo las raíces de los gri gri.

0 comentarios: